Una vez más el Millonario haciéndose fuerte en las paradas difíciles, y demostrando porqué es el Campeón de América y uno de los mejores equipos del fútbol mundial.

El partido comenzó con un baldazo de agua fría para River cuando apenas transcurridos los primeros ocho minutos del primer tiempo, un cabezazo en el área puso el partido 1 a 0 para el local.

River, que había ingresado con Armani, Montiel, Martinez Quarta, Rojas, Casco; Zuculini, Fernández, De la Cruz, Palacios; Suáres y Borre, intentó sin mucha claridad encontrar los caminos al empate.

Un planchazo a Nacho debió haber sido expulsión del capitán de Cerro, pero el arbitro, luego de consultar al VAR, solo le mostró la tarjeta amarilla.

El primer tiempo terminó sin mayores sobresaltos ni para el local ni el visitante.

Apenas comenzado el segundo tiempo, un pase en profundidad a Suárez dejó al delantero de River solo frente al arquero Carrizo, quien tapó el mano a mano, dando un rebote hacia afuera del área que logró ser conectado por De la Cruz, que con el empeine de su pie derecho puso la pelota adentro de la red luego de pegar en el travesaño.

A partir de ahí, River logró imponer su autoridad y generar todas las jugadas que no había podido en primer tiempo.

Ferreyra ingresó por Nacho Fernández, el Oso Pratto por Borré y Nacho Scocco por Matías Suárez.

River encontró los espacios, las asociaciones, y las oportunidades de gol: en pies de Pratto, de De la Cruz y de Nacho Scocco, pero no encontró el segundo.

Fue empate y pase a semifinales donde esperan dos superclásicos frente a Boca, que revivirán una vez más, el enfrentamiento mas pasional del futbol mundial.

Edición Nº 509