Entrevistamos a Adriana Oppezo, vicepresidente de la subcomisión de handball y vocal del club y Alejandra Barberis, encargada de la prensa del deporte. Nos contaron un poco sobre la realidad del deporte en el club y sus tareas del día a día.

¿Cuál es la tarea de la vicepresidenta de la subcomisión?

Adriana: Nosotros tenemos una subcomisión de cinco personas: Adolfo, que es el presidente y se encarga de todo lo que tiene que ver con la Federación, administrativo y es el que solicita los micros, el dinero para arbitrajes y alquiler de canchas y los gastos federativos. Yo me ocupo de todo lo que es interno del club: el chico que quedó sin cuota, el que hay que becar, los uniformes, el cuidado de la cancha, que la oficina esté como corresponde… todo aquello que hace que la vida interna del club, del cual soy vocal, entonces tengo facilidad de llegada a ascienda, que es el que nos provee las cosas, a físicos que es el que nos permite el uso del dinero, soy la que retira por caja y después Adolfo es el que rinde. Esto es un trabajo activo de horas semanales, realmente llevar adelante un deporte donde son 300 jugadores, donde cada uno necesita alguna cosa… nosotros somos bastante pesados en estar al tanto de todo y tener todo absolutamente en orden.

Otra miembro es Alejandra, que se ocupa de todo prensa y que es una genia total. Ha sido jugadora, estuvo en la Selección. Después tenemos a Pablo Ojea, que es un jugadorazo, ha sido un jugadorazo, es mendocino, tiene dos hijos jugando con nosotros, una nena que es una crack y un varón que va por el mismo camino y tiene un contacto con todo el mundo del handball, muy estrecho y es un facilitador importante. Y por último, Dani Giovagnola, que es el papá del arquero de Liga, Santi, que también acompaña en todo lo que hay que hacer en este submundo.

Hoy es una subcomisión que es un orgullo, estoy muy contenta, somos impecables en todo, un ejemplo, rendimos todo perfecto, la prensa funciona excelente, todo es un lujo y estoy muy orgullosa de pertenecer porque armamos un equipo que siempre va para adelante y siempre consigue lo que se propone. River es un club muy grande y nosotros somos una actividad de 29 federadas; tener un espacio en el medio de eso, es una tarea, estás a los codazos, pero lo logramos.

¿Cómo llegaste a ser vicepresidente de la subcomisión?

Adriana: Tengo un hijo que llegó a jugar en Liga, hará 10 años y mi hijo más chico, Gabriel, juega con Santi, el arquero, fueron compañeros de Colegio y compañeros de handball.

Mi hijo eligió el deporte y después se fueron sumando compañeros de colegio y se armó un equipo que jugaba handball y pertenecía al colegio, hasta que terminaron quinto año, el año pasado. En el proceso me di cuenta de que si no hacía un poco de política adentro del club, nunca iba a conseguir ni una camiseta, entonces me junté con una línea política que no gana las elecciones, pero tiene las mismas ideas que yo de lo que debe ser el club y de lo que debe brindar un club como River.

Yo soy partidaria del hombre de club, ese que hace que el club social, sin fines de lucro, sea un servicio para una sociedad mejor y creo que para eso, el que tiene que estar al servicio del club, es el fútbol y brindarle con su ganancia, ese paragua para una vida mejor de todos sus socios. Es una idea, una manera de pensar, no es la que tiene en ese momento el presidente, que es un hombre de negocios. Tengo muy buena relación con él, soy vocal, me ha dado su espaldarazo cuando ganó las elecciones, vino a una reunión que hubo de handball, me felicitó como dirigente, me dijo que estaba orgulloso de que yo perteneciera aunque no estamos en la misma fila política. Es un hombre de negocios, al igual que el vicepresidente. Yo prefiero alguien que se involucre más con todo: la confitería es un desastre, la parte social es un desastre… bah, no un desastre, pero podría ser algo mucho más rico e interesante, como en algún momento lo fue. Pero bueno, es lo que eligió la gente de cancha que tiene mayoría hoy. Lamentablemente ellos tienen el mismo voto que los socios que vienen todos los días al club y eligen un tipo de negocios que ha traído una gran fortuna y que ha llevado al fútbol y a River a ganar todo lo que ganó. Yo estoy grande como para saber si eso es mejor o peor, no sé si ser tan exitoso en fútbol es mejor. Cambió mucho el tipo de gente del club: hoy venir a la confitería es un gasto imposible, los precios son altos, el servicio es malo… Hay muchas cosas por arreglar. Como decimos nosotros, cuando uno está en el primer piso, que es el piso del fútbol y de los dirigentes, acá abajo quedamos como desprovistos.

Igual nosotros la llevamos, el handball la rema. Eso es lo que me pasó a mí, me di cuenta que sin vínculos políticos dentro del club, no se puede conseguir mucho. Es una política donde el fútbol trae todo y se lleva todo y la miga queda para el deporte. Yo preferiría algo un poco más redondito, pero es lo que hay y somos respetuosos de eso.

A pesar de eso, al club le va bastante bien en todos los deportes.

Adriana: Es porque hay comisiones y subcomisiones, que trabajan de una manera impresionante. Yo me reúno con presidentes de otras comisiones y hacen, no como nosotros porque nosotros somos lo más, pero si hacen esfuerzos enormes, porque tenés que tener tiempo, eso es un trabajo ad honorem, bancarte ir por algo y que te digan no por todos los costados. Hay departamentos estancos contra los que chocás mil veces hasta que lo conseguís. Hay que ser muy constante y no es fácil. Yo te aseguro que en todos los deportes que trabajan mucho, logran que los deportes anden bien.

¿Cómo está organizado el deporte?

Adriana: Cada categoría tiene su técnico, tienen su entrenamiento y sus partidos. Está muy ordenado, es muy sencilla y está establecido así hace muchos años. Se complica cuando llueve, porque jugamos al aire libre. Si llovizna se suspende el partido porque si se patinan se matan.

¿Qué crees que le hace falta al club para explotar al máximo sus posibilidades en este deporte?

Adriana: Hay dos cosas, una es el arbitraje, sería bueno que elevaran el nivel, que los profesionalizaran más, que sean más redonditos. A veces e puede cometer una falla pero cuando son tantas y que perjudican tanto, se pone difícil y violenta el partido. Tenemos un tema con el arbitraje. Yo creo que esto y el tema de la cancha, es lo más importante, aunque no depende solo de River.

Ahora con el gimnasio están dando vueltas, a ver si lo mudan, si lo tiran, entonces seguimos en suspenso. Desde el 2008 que tenemos aprobada la construcción y estamos siempre en veremos por alguna cuestión. Y la otra, para redondear mejor el deporte, sería imprescindible un arbitraje más profesional.

¿Hace cuánto que manejás las redes?

Alejandra: Desde el año manejo Facebook y este año empecé a formar parte de la subcomisión, abrimos el Instagram y Twitter. Las redes crecen exponencialmente, crecen solas porque si le das de comer… La gente que es hincha de River, sigue todas las redes que contengan el nombre del club y es impresionante como todas las agrupaciones y todos los chicos que cubren las actividades del club, replican todo lo que publicás. Hoy por hoy las redes suman mucho.

¿Cómo llegaste al club?

Alejandra: Yo de chica vivía en Caballito y me formé en Ferro. Por una lesión dejé de jugar chica y me desvinculé por completo del deporte. Después me casé y me vine a vivir a Belgrano, a 10 cuadras del club y mis hijos vinieron a River desde los 4, 5 años.

Jamás les comenté que había jugado al handball, ellos empezaron con otros deportes. El Roña, que es el coach de Liga, que fue profesor de la colonia de mi hijo, lo perseguía para que se vaya a probar, lo hizo y arrancó. Y Delfina, mi hija juega en juveniles.

En cuanto al fútbol siempre fuimos de River y hoy el club es la segunda casa de mis hijos.

 

Edición Nº 527